Tu mayor tesoro
Somos sociales por naturaleza, crecemos y maduramos a través del trato con otras personas. Y así como la familia nos proporciona fundamentalmente compañía, afecto cotidiano, apoyo incondicional, estabilidad emocional y una dimensión trascendental de la vida, los amigos nos aportan preferentemente aire fresco, diversidad, entretenimiento, la posibilidad de desarrollar aficiones y de comunicarnos en un ambiente de cordialidad y desenfado. Pero no todos los amigos son igual de importantes; pensemos en aquellos que muestran interés por lo que nos ocurre, de los que siempre están dispuestos a aportarnos consejo, apoyo, cercanía y afecto; en otras palabras, los buenos amigos, los imprescindibles.La amistad es una relación de reciprocidad. No vale que se quiera mantener una amistad con alguien; ambas personas han de desearlo. Gracias a los amigos nos vamos conociendo, nos desarrollamos y tenemos la compañía necesaria para recorrer la vida sin miedo excesivo a las caídas, ellos actúan como amortiguador, como un punto de apoyo para seguir adelante. No con todos los amigos mantenemos la misma cercanía emocional. Las situaciones difíciles por las que todos pasamos se encargan de distinguir la calidad de nuestras amistades.
Te propongo OCHO CONSEJOS para ser un buen amigo.
- Sal de tu caparazón: ahí fuera no están los peligros, sino las oportunidades de encontrarte a través de los otros.
- Valora quién eres y tus habilidades, e intenta saber lo que estás aportando y lo que puedes aportar si te lo propones.
- Cuida tus formas de expresión: mantén una actitud positiva y respetuosa. Pide lo que necesites. Da las gracias por lo que se te da y pide disculpas si has ofendido.
- Muéstrate como eres, no como crees que los demás quieren que seas. La sinceridad comienza en uno mismo.
- Sé generoso a la hora de compartir, tanto cosas como sentimientos y opiniones.
- Dedica regularmente tiempo a tus amigos, que no son la solución para cuando no tienes otra cosa que hacer. Trasmíteles, con tu actitud cotidiana, que ocupan un lugar importante en tu vida
- Mima la amistad con interés y dedicación.
- Muestra sensibilidad y afecto. Utiliza gestos amables y cariñosos. Cuando las palabras sobran, necesitamos apoyo, afecto y comprensión
Una buena amistad es un tesoro que debemos conservar.
…Y lo más importante: a un buen amigo se le atiende y se le escucha siempre que realmente lo necesite.
Elena Comín


















