Carnaval 1, Resto del año 365
- Unos llevan todo el año el disfraz de la marca, que les ahoga en querer comprar siempre "lo último", lo más caro, lo más fashion o lo más conocido. Están angustiados, no son ellos mismos, sino aquél que les gustaría ser. Si no consiguen la prenda, se sienten desnudos, señalados por los demás. Amigos: cuidado con este disfraz. Sale muy caro y lo pasas muy mal. Y ¡ojito!, que nos afecta a todas las edades, desde una sudadera "Kike" a unos gemelos "Milfiger".
- Otro disfraz muy usado durante el año, que no nos atrevemos a quitarnos, es la máscara la mala cara. Contestamos mal, nos cerramos en banda para hacer un favor, para devolver bien por mal. Nos colocamos la máscara de la mala cara como parapeto a nuestra inseguridad. "Si me pongo serio, me respetarán", nos decimos, y lo que conseguimos es que no podamos dejar entrever nuestros buenos sentimientos. Se trata de una máscara que no deja correr el aire de nuestra felicidad.
- Finalmente, hay quien vive con la careta de la mentira. Los mayores que nos leéis sabéis muy bien lo que decimos. Me pongo la careta de la mentira y no saludo por la calle a quien no me conviene, me hago el tonto cuando se meten con mi grupo, o atacan a mis principios, digo y hago lo contrario de lo que pienso. Al fin y al cabo, ¿quién se va a enterar?
Ya sabéis, scouts: termina el carnaval y hay que mandar al baúl el disfraz de la marca, la máscara de la mala cara y la careta de la mentira. ¿Os atrevéis a ser auténticos?
2 Comments:
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Para los que no tengáis clase mañana...¡Qué suerte! Feliz semana a todos...
Javi R.
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