¿Por qué nos odian?
La pregunta parece dura: ¿Por qué resulta tan incómodo para otros un cristiano?, ¿Por qué a lo largo de veinte siglos, el mensaje de Jesús ha estado en el punto de mira? Ser cristiano es todo un desafío para aquellos acomodados en sus ideas, en su dinero, en su racionalidad, en su poder, en su modo de vida, en sus comodidades, sea cual sea su color político, su visión del mundo... Estos días de verano, os reproducimos un texto del filósofo Julián Marías (1914-2005) que quizá os ayude a entenderlo en estos tiempos que corren. Disfrutadlo."El cristiano se ve a sí mismo como alguien inconfundible, no "algo", un "quién" distinto de todo "qué", con nombre propio, creado y amado por Dios, no solo y aislado, sino en convivencia con los que, por ser hijos del mismo Padre, son hermanos. Se siente libre y, por tanto, responsable, capaz de elección y decisión con una realidad recibida, de la que no es autor, pero propia. Se sabe capaz de arrepentimiento, de volver sobre la propia realidad, aceptarla o rechazarla y corregirla. Y esa realidad es proyectiva, consiste en anticipación del futuro, de lo que va a hacer, de quién pretende ser, y es amorosa, definida por la afección hacia algunas personas, y el deber de que se extienda a los demás. Y aspira a la pervivencia, a seguir viviendo después de la muerte inevitable, no aislada, sino con los demás (...)." (La perspectiva cristiana, Alianza Editorial, p.120)
En esta sociedad de robots, en la que algunos nos quieren arrebatar el derecho de ser personas para pasar a ser meros "organismos" vivos, consumidores fieles, adictos a las modas, animalitos guiados por el sexo, devoradores de basuras ajenas, seres sin libertad ni responsabilidad, es bueno que recordemos que el mensaje de Jesús nos hace libres y nos hace pensar en los demás.¡¡¡Feliz verano!!!

4 Comments:
¡¡Bravo!! La visión del mundo que podemos aportar no se lleva para nada en la actualidad.
No hay nada más gratificante que convertir el odio en AMOR, con mayúsculas, eso de lo que tantos están necesitados y que podemos dar a los demás, como Jesucristo nos enseñó ... sin esperar nada a cambio.
Y para nada es una utopía.
¡HAGAMOSLO A DIARIO!
Lobo Entusiasta
No es fácil ir contracorriente: en casa, en nuestras relaciones, en el trabajo,... Tampoco lo fue para Jesús.
Que Dios os bendiga por vuestro buenhacer de cada día.
Gracias.
Al tener un encuentro personal con Jesucristo nos abre la visión y los oidos para entender que las afrentas o disputas con los demás,primero no entienden ese hecho y les causa malestar no entenderlo eso en una causa. Otra es que son influenciados por el maligno que les susura a sus oidos (sin darse cuenta) los pensamientos de ataque en contra de nosotros los creyentes (en que creemos solamente en Cristo)
El que suscribe: cristiano y scout de corazón y alma.
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