28.1.07

Tu mejor sonrisa


Santa Teresa del Niño Jesús cuenta el siguiente hecho:

-«Me ofrecí a conducir a una hermana enferma a la capilla y al refectorio. Todas las tardes, cuando veía a la hermana que agitaba el reloj de arena sabía que eso quería decir: “¡Vamos!”.«Al principio me costaba. Sin embargo, acudía inmediatamente, y, a continuación, comenzaba toda una ceremonia. Debías coger y llevar la banqueta de una determinada manera, y, sobre todo… ¡no ir de prisa! Había que ir detrás de ella, sosteniéndola por la cintura para que no cayera. Yo lo hacía con la mayor suavidad posible… pero no siempre a gusto de ella.

En el refectorio, había que sentarla y actuar hábilmente para no lastimarla; luego había que recogerle las mangas -también de una manera determinada-, y ya podía marcharme.Con sus pobres manos deformadas, echaba el pan en la escudilla como mejor podía. No tardé en darme cuenta de ello, y ya ninguna tarde me iba sin haberle prestado ese pequeño servicio.

Como ella no me lo había pedido, esa intención la conmovió mucho…, y gracias a esa atención me gané por completo sus simpatías, y sobre todo -lo supe más tarde- porque, después de cortarle el pan, le dirigía, antes de marcharme… mi más hermosa sonrisa».




Dirigir la «más hermosa sonrisa» y «servir» de corazón, a una persona anciana, o limitada, o enferma, o a quien lo pasa mal, o está necesitada de una sonrisa... no se improvisa… Ha de nacer del interior, salida desde lo más hondo de nuestro ser. Es obra del amor.

J. M. Alimbau. Diario La Razón 26/01/2007.

1 Comments:

At domingo, 28 enero, 2007, Anonymous Anónimo said...

¡¡¡Ojalá todos tuviésemos disponible nuestra mejor sonrisa para todos!!!
Feliz semana.

 

Publicar un comentario

<< Home